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¿Efecto Sandía en tu contrato de soporte a la Mesa de Servicios?

Al modernizar la gestión de servicios (ITSM), surge un conflicto de interés crítico en los modelos tradicionales de «Body Shopping»: si el proveedor factura por volumen de tickets, cualquier iniciativa de automatización o eficiencia atenta directamente contra su propia rentabilidad.

La industria denomina a esta distorsión «The Watermelon Effect»: reportes con SLAs en verde por fuera (tiempos de respuesta y resolución cumplidos), pero con una realidad roja por dentro (procesos de negocio interrumpidos, nula innovación y baja percepción de valor por parte del usuario).

La solución estratégica requiere:

  1. Migrar de SLAs a XLAs (Experience Level Agreements): Medir la satisfacción y el impacto en la productividad, no solo la velocidad técnica.
  2. Aplicar el principio ITIL 4 «Focus on Value»: Alinear los objetivos del proveedor con los resultados del negocio.
  3. Transicionar hacia el «Outcome-based contracting»: Modelos de contratación basados en resultados que premien la proactividad.

Bajo esta óptica, la eliminación de un ticket aporta más valor al negocio que su resolución rápida.